Financiar suelo rústico es una de las operaciones más difíciles del mercado. La mayoría de bancos la rechazan directamente. Pero hay entidades —sobre todo cajas rurales y bancos regionales— que trabajan habitualmente con este tipo de garantía.
¿Por qué es tan difícil?
La tasación de fincas rústicas suele ser inferior al precio de compra, la financiación máxima es conservadora (40-60%), y la mayoría de entidades no aceptan suelo rústico como garantía hipotecaria. El tipo de interés suele ser superior al de vivienda habitual.
Entidades que sí trabajan con rústico
Existen entidades, principalmente cajas rurales y bancos con implantación local en zonas agrícolas, que tienen experiencia y productos específicos para financiar fincas rústicas. La clave es que la finca tenga cierta entidad: edificaciones habitables, explotación agrícola activa o potencial turístico rural. Nosotros conocemos estas entidades y sabemos cómo presentar la operación.
Preguntas frecuentes
Fincas con vivienda habitable, explotaciones agrícolas, terrenos con proyecto de construcción aprobado. Los terrenos sin ningún tipo de edificación o actividad son los más difíciles.