La novación le permite modificar las condiciones de su préstamo actual —tipo de interés, plazo, comisiones— sin cambiar de entidad. Es la opción más rápida y económica cuando su banco está dispuesto a negociar.
¿Cuándo conviene una novación?
Conviene cuando su tipo de interés es superior al actual del mercado, cuando quiere pasar de variable a fijo (o viceversa), o cuando necesita ajustar el plazo de amortización. También es la primera estrategia si su entidad actual le ofrece condiciones razonables.
¿Qué costes tiene?
La novación tiene costes notariales y registrales más reducidos que una subrogación. La comisión, si existe, suele ser inferior al 0,15% del capital pendiente según la Ley 5/2019.
Preguntas frecuentes
La novación modifica condiciones con su banco actual. La subrogación traslada su hipoteca a otro banco. Analizamos cuál le conviene más.